Cuando sentimos nerviosismo o vivimos una época de estrés nuestro ritmo respiratorio puede verse afectado, hiperventilando e introduciendo en nuestro cuerpo más oxígeno y menos dióxido de carbono del que necesita. Esto produce mareos, entumecimiento, espasmos, confusión, sensación de ahogo… y a medio plazo, irritabilidad, insomnio, ansiedad, depresión, ataques de pánico…
Una respiración en tres tiempos puede ser muy efectiva para regularnos de nuevo, ya sea en momentos de alta ansiedad o introduciéndola como una rutina en nuestro día a día:
– Tomamos aire contando hasta 4.
– Mantenemos la respiración durante 4 segundos.
– Expulsamos de nuevo contando hasta 4.
Practicar esta respiración varias veces al día durante un solo minuto puede ayudar a mejorar nuestra ansiedad, depresión, dolores de cabeza, insomnio… y entrenarla nos permite frenar ataques de ansiedad y de pánico.
¿A qué esperas para respirar?

